jueves, 8 de octubre de 2009

AGUJEROS NEGROS

Miguel Antonio Lupián Soto

Es medianoche. Antes del alba darán conmigo y me encerrarán en una celda negra, donde languideceré interminablemente, mientras insaciables deseos roen mis entrañas y consumen mi corazón, hasta ser al fin uno con los muertos que amo.

Me pregunto si H. P. Lovecraft sentía lo mismo que yo al escribir eso en 1923. Pronto lo sabré.

Aquí estoy, en este rincón, en la oscuridad. Exhausto, sin aliento. Nunca tuve buena condición física. Todos estos años me he dedicado a ejercitar el cerebro, no los músculos. Siento cómo se queman mis pulmones. El jadeo no deja escuchar mis pensamientos y aclarar las ideas.

Todo ha sido muy rápido. No sé lo que pasó. Solo recuerdo que corrí y corrí hasta llegar aquí. No miré atrás a pesar de los gritos. Todo es tan irreal.

Trato de recordar todos los eventos anteriores buscando la posible causa de esta situación. Nada extraordinario: desempleo, narcotráfico, lluvias incesantes…

Un momento… ya recuerdo. Hace algunos días pusieron en marcha el gran colisionador de hadrones, el cuál permitiría simular algunos eventos ocurridos durante o inmediatamente después del big bang. Esperan encontrar “la partícula de Dios”. Quieren saber qué es la materia oscura.

Lo importante es que después de ese día comencé a tener sueños raros. El fin del mundo, el vacío, la muerte, se volvió tema recurrente en mis sueños, o mejor dicho, en mis pesadillas. No pensaba en otra cosa que en un gran poder dormido que estaba a punto de despertar.

A lo mejor todo eso fue debido a la histeria colectiva de que se crearían agujeros negros. O simplemente colapsé, como maliciosamente auguraba mi psicóloga. Acaso ¿todo esto es producto de mi imaginación?

Pero ¿por qué los escucho? Están cerca. El miedo y el cansancio me han paralizado. Al parecer sólo mi cerebro sigue funcionando en plenitud.

Muevo los dedos de mi mano izquierda. Siento sus yemas en mi palma. ¡Cómo extraño a mi guitarra! ¿Ella extrañará la presión de mis dedos sobre sus cuerdas? Si la tuviera aquí ¿qué tocaría? Seguramente do you realize?, lost in the ozone o a tout le monde. Espero que le estén dando buen uso, al igual que a mi corazón que se quedó con ella.

¿Por qué lo desconocido es lo que más miedo nos genera? Han llegado. Siento su presencia. Escucho su respiración. Me encuentro en posición fetal deseando que lo hagan rápido…

¡Grito! Me han lastimado. Siento mis manos ensangrentadas. Estoy mareado. Mis pensamientos se evaporan. Sólo veo agujeros negros.

1 comentario:

  1. Me gusta su vena lovcraftiana... ¡y todo por un colisionador! ;o)

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